El lunes más esperado del año (y probablemente el único) ha llegado y todos los amantes de la moda, glamour, estilo, arte y drama sabemos lo que significa: MET Gala.

Como les decía justamente hace un año, la Gala es un evento benéfico organizado entre el Metropolitan Museum y Vogue que da inicio a la exhibición anual del Instituto del Vestido. Pero este evento hace mucho más que sólo recaudar fondos, también recauda los looks más espectaculares que veremos en una alfombra roja.

La exposición, y temática, de este año es Camp: Notes on Fashion y lo primero que tenemos que aclarar es: no, no tiene NADA que ver con un campamento. Según nuestra patrona Anna Wintour “se trata de lo opuesto a la naturaleza, a lo artificial, a lo exagerado, a llevar un poco más allá la imaginación, la fantasía, lo lúdico e irreverente”.

El punto de la exposición, basada en el ensayo de Susan Sontag “Notes on Camp”, es demostrar cómo la ironía, humor, exageración, lo antinatural, la parodia, la teatralidad, y otros elementos, están inmersos en el mundo de la moda.

Para entender realmente la estética del Camp, no hace falta más que echar un vistazo a colecciones de marcas como Moschino: desde Franco Moschino hasta Jeremy Scott, la marca siempre se ha caracterizado por incluir elementos cómicos e irónicos en sus colecciones, parecería una propuesta arriesgada, pero a la vez le dan un toque chic.

Pero no todo tiene que ser humorístico, podemos ver otros diseños como el Valentino que utilizó Lady Gaga para el festival de cine de Venecia: un diseño exagerado con miles de plumas y una silueta arriesgada que, lejos de parecer algo cómico, nos da vida. Los utópicos diseños 3D de Iris van Herpen: sus siluetas futuristas, la combinación entre creatividad y tecnología que nos dan estas creaciones voluminosas que se apoderan del cuerpo de quien las porte.

Por otra parte, la estética del Camp no es exclusiva del mundo de la moda, podemos verla en el cine en películas como “The Rocky Horror Picture Show”, en la escena drag con personajes que rompen los estereotipos que se burlan de lo políticamente correcto, en la extravagancia que vivía la monarquía en tiempos de Luis XIV, Oscar Wilde y sus obras. El Camps está inmerso en todo.

Así que a partir podemos esperar una exposición llena de piezas exageradas, que incorporen elementos cómicos y llena de teatralidad. Piezas icónicas como ese vestido/ramo de flores de Moschino, vestidos de alata costura de Viktor and Rold con frases como “I’m not shy, I just don’t like you”, piezas llenas de plumas y transparencia de nuestro diseñador queer favorito Palomo Spain. Sin mencionar el desfile fuera de este mundo que veremos en las escaleras del MET.